¡Incomodidades NO Por Favor!

Vivimos la vida pensando en el confort y deseamos una estabilidad que no llega nunca…”cuando tenga más dinero me comparé tal cosa, cuando mis hijos sean más mayores haremos ése viaje, cuando apruebe las oposiciones tendré más tiempo para dedicarme a lo que más me gusta”.

Así, vamos viviendo una vida que no llega, en nuestra mente se van formando obstáculos, muros infranqueables, no encontramos salidas y desperdiciamos nuestro valioso tiempo. Además creemos de forma errónea que somos eternos, que tenemos tiempo de sobra y mientras tanto “pasa la vida” como decía una canción.

Hemos de ser conscientes de esto, tan evidente y que a veces se nos olvida porque, actuamos de forma tan automática con casi todo lo que hacemos, que no reflexionamos acerca de cómo estamos viviendo nuestra vida. Y es que No somos ¡máquinas!

Ocurre también que de pronto todo nos molesta, nos quejamos constantemente porque las cosas no son como nos gustaría y es que vivimos en una sociedad hedonista, buscamos el placer y el sentirnos bien es lo que prima. Se puede estar bien, disfrutar de las cosas que tenemos y que no nos gustan o que hacemos aunque nos sintamos incómodos o nos surjan imprevistos. Todo pasa por comenzar a reestructurar y enfocar nuestra mente no sólo hacia las cosas positivas y buenas que tenemos, sino buscar situaciones incómodas y someterse a ellas de forma que sean tolerables para nosotros.

ruido

Hemos de comprender que para ser felices no necesitamos tanto confort y así nos sentiremos libres y seguros de que pase lo que nos pase, no va a ser tan malo soportar ciertas incomodidades que me ocurran. Haz una lista de incomodidades e imprevistos y verás que cuando las afrontes hasta puedes verle el lado positivo y hacer que te sientas bien, porque hasta le sacarás partido. Te dejo algunas que te ayudarán a reflexionar para crear las tuyas :)

– Sentarme a escuchar el mal genio de mi padre durante al menos quince minutos.
– Leer cerca de la ventana más próxima donde hay un colegio y se escucha el ruido de los niños gritando.
– En el supermercado escoger la cola más larga y habituarme a que llegue mi turno escuchando música en mi móvil.
– En el autobús no sentarme en ningún asiento aunque estén libres.

Si aprendemos a ser selectivos con nuestra mente y la entrenamos para que ciertas molestias y vicisitudes las veamos hasta beneficiosas, todo se volverá más fácil, seremos más maduros, fuertes y libres en todos los aspectos de nuestra vida ;)

 

Beatriz Muñoz
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Beatriz Muñoz

Psicóloga por vocación, apasionada de mi profesión y exploradora del ser humano. Descubriendo cada día algo por lo que motivar a las personas para que saquen todo su potencial. Experta en Inteligencia Emocional, Coach y Formadora.
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