La importancia de gestionar bien las emociones

Una de las principales causas por las que enfermamos tanto a nivel físico como psicológico es por la falta de habilidad para manejar nuestras emociones. De sobra es conocida, la repercusión negativa que tiene encerrar nuestro sentir y no expresar de forma adecuada las emociones.

Es necesario encontrar un mecanismo que nos permita, por una parte expresar lo que sentimos para no dañarnos interiormente y también que permita que las personas entiendan nuestras emociones y sepan qué es lo que necesitamos y la ayuda que pedimos, en lugar de dañar la relación y favorecer el alejamiento. Hay muchas personas que piensan que hablar claro y de manera directa es clave y, sin embargo, qué pocas lo hacen a la hora de la verdad y de la forma adecuada. A veces, no porque no se atrevan, sino porque les falta el método adecuado, que les dé la confianza necesaria a la hora de expresar lo que es necesario e importante que sea escuchado si queremos que exista conexión y comprensión.

Nuestra mente no ha sido entrenada en buscar hechos, sino en generar juicios de valor. Por ejemplo, decimos: “me molesta lo desordenada que eres”, en lugar de decir que “en los últimos cuatro días cuando llego a casa me encuentro tu ropa tirada en el mismo sitio”. También le decimos a nuestro jefe ”que no cuenta con nosotros”, en lugar de decirle “que en las últimas reuniones no nos ha llamado”. Sólo emitimos juicios y pensamos que la otra persona nos tiene que entender, pasando por alto hablarle de los hechos.

 

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Todo esto hace que se corte la comunicación, por ello, es crucial buscar hechos y no emitir juicios por verdaderos que nos parezcan o como defensa cuando nos sentimos heridos. También hay que expresar lo que sentimos, creemos que no se pueden tener ciertas emociones, como la ira hacia alguien querido o incluso el miedo y, sin embargo, es absurdo negar lo que sentimos precisamente por eso, porque lo experimentamos. El sentirse culpable tampoco ayuda en nada, porque la culpa paraliza y es usada como chantaje emocional y manipulación haciéndonos sentir como marionetas.

Aceptar lo que sentimos es un paso esencial para poder expresarlo sin hacer culpables a nadie. Cuando comenzamos a entender que en lugar de enjuiciar hemos de buscar hechos, que en lugar de rechazar o de negar nuestras emociones las aceptemos y reconozcamos que existen, aunque no nos gusten, todo nuestro mundo emocional comenzará cambiar y nos reequilibraremos. Lo que hace que una persona cambie no es lo que le decimos, sino lo que ella descubre.

Hay actitudes de los demás que no comprendemos y para ellos tienen mucho sentido. Escuchar no implica ni precisa estar de acuerdo, sencillamente tiene la intención de comprender para conectar.

 

Beatriz Muñoz
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Beatriz Muñoz

Psicóloga por vocación, apasionada de mi profesión y exploradora del ser humano. Descubriendo cada día algo por lo que motivar a las personas para que saquen todo su potencial. Experta en Inteligencia Emocional, Coach y Formadora.
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