¿Por qué es tan importante Confiar?

Para algunas personas después de haber sufrido una traición, una decepción, un desencuentro, les es difícil recuperar ésa confianza que tenían, ya sean sus parejas, sus amigos, sus hermanos, sus padres, etc. Tienen miedo a volver a confiar para a continuación llevarse otra desilusión, el problema viene cuando ese miedo se vuelve fóbico, es decir, que se convierte en un trastorno que se llama ” Pistantrofobia”.

La Pistantrofobia es un miedo irracional excesivo a volver a confiar en los demás después de una vivencia o experiencia negativa. Como no es una reacción lógica y al ser percibida por la persona como una amenaza que no es real, siente un rechazo para retomar una relación, sintiéndose insegura, incluso obsesiva, muy negativa en la convivencia y suspicaz para volver a confiar.

Esto hace incluso que la persona llegue a aislarse pensando que son los demás cuando en realidad es “uno mismo”, y se pierde la confianza. Como mecanismo de defensa al principio puede asumirse, pero si se extiende a otras áreas de la vida, la persona comienza a sentirse una víctima, muy sensible a la crítica y acaba aislándose completamente por miedo a decepcionar a los demás, pensando que son los “malos”.

seguridad

Es importante saber que en nuestra vida vamos a encontrar a personas en las que depositaremos nuestra confianza y es una elección hacerlo, ahora bien, lo haremos sin esperar nada, porque así no crearemos falsas expectativas y no nos decepcionaremos cuando hagan algo que va en contra de nuestros principios, criterios, opiniones y valores. El que seamos sensibles a ciertos comportamientos que no esperamos nos puede acercar a sentirnos más plenos y ser más felices, si nuestra actitud ante eso, es poner límites y hacernos respetar.

Cuando percibimos en la otra persona una clara disposición a escucharnos y comprendernos, es más fácil que confiemos y nos abramos, si por el contrario, mostramos una actitud negativa y nos sentimos vulnerables porque creemos que nos han dañado, esto hace que nos cerremos y nos aislemos.

Hay que mirar al otro desde una perspectiva más humana, como un ser con posibilidades de cambio y aceptando ésa imperfección en el hecho de cometer errores, saber reconocerlos, perdonar y perdonarnos.

“Para conocerse, no hay que dividir o separar, sino unir”

                    – Pablo D’Ors –

Beatriz Muñoz
Sígueme

Beatriz Muñoz

Psicóloga por vocación, apasionada de mi profesión y exploradora del ser humano. Descubriendo cada día algo por lo que motivar a las personas para que saquen todo su potencial. Experta en Inteligencia Emocional, Coach y Formadora.
Beatriz Muñoz
Sígueme

Deja un comentario